miércoles, mayo 07, 2008

Review: Dánica

Cada día paso por la Av. Cavenecia en mi camino de regreso a casa. Veo las tiendas en las que francamente no me interesa comprar nada y los restaurantes que tengo marcados en mi lista como pendientes de visitar. Uno de esos lugares es Dánica. Había leído reviews y escuchado comentarios, todos positivos. Ayer fui al cine con Alvaro, como al salir teníamos hambre y estábamos cerca, fuimos por fin a Dánica.

Nos sentamos en la única mesa que quedaba libre y pronto se apareció el mozo para ofrecernos la carta y algo de beber. En la mesa ya había una salserita con aceite de oliva, que sirve para bañar los trozos de masa de pizza con orégano y sal que ofrece el restaurante como cortesía. Luego de revisar la carta y con ganas de probar todo pedimos una pizza Dánica (alcachofas, lechugas, arúgula, queso gorgonzola, jamón) y una ensalada de camembert (dedos de queso camembert empanizado, lechugas, arúgula, champiñones, tomate confitado). Para beber, jugo de mandarina y fresa. Para variar, nos llenamos por completo y no hubo espacio para el postre pero sí para un juguito más, esta vez de piña. Todo estuvo riquísimo y hemos prometido volver pronto.

A continuación la tacuen:

Ensalada de camembert S/. 19
Jugo de fresa S/. 8
Jugo de piña S/. 8
Pizza Dánica S/. 25
Jugo de mandarina S/. 8

El restaurante es un éxito porque vende el paquete completo: la comida es buena y la atención excelente. El servicio es atento y rápido, sin importar qué tan lleno esté el local.

Dánica
Dirección: Av. Emilio Cavenecia 170, San Isidro
Teléfono: 4211891

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En la cocina

Hace un par de semanas mi alter ego volvió a sentirse realizado: regresé a los fogones. Tras breves incursiones por el restaurante de Acho, un par de eventos apoyando a un ex profesor y la venta de postres en mi anterior trabajo me había quedado resignada a preparar algo nutritivo por las noches para mi lonchera del día siguiente y darme el gusto de preparar un plato rico y trabajoso los fines de semana. Hasta que se me ocurrió que ya era tiempo de volver a agarrar el ritmo de una cocina de verdad y le pedí a mi amiga Lucy hacer prácticas en la cocina de su bar Coco de Mer. Así que ahí estoy los viernes y sábados ayudando a Maldonado y Willy con los piqueos.

Coco de Mer
Dirección: Calle Francia y Grau, Miraflores
Piqueos recomendados: tabla de lomo saltado, revolución de causas, tabla Coco de Mer

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martes, abril 29, 2008

Review: Tabla

Hace un par de viernes fue la fiesta de fin de campaña de mi chamba. Como siempre me escapé temprano, huyendo del aburrimiento que me producen ese tipo de eventos y que se vio acentuado por el hecho de que no podía tomar debido a un tratamiento a base de antibióticos. Alvaro me recogió y fuimos a conversar con nuestra amiga Lucy al restaurante del cual es la flamante nueva administradora: Tabla. Había pasado por ahí, había oído hablar de lugar, pero nunca había entrado, así que aprovechamos el momento para probar una pequeña muestra de lo que hacen.

Luego de ver la cocina (muy bien equipada y organizada) y conversar un poco, Lucy nos invitó unos crocantinis de la casa con chimicurri y salsa de tomate. Muy ricos y precisos para saciar el pequeño apetito que empezaba a despertarse después de haber almorzado copiosamente a las 3 de la tarde. Para tomar pedimos jugos (Alvaro no toma y yo no podía por las pastillas), uno de fresa y uno de granadilla, ambos muy ricos, sobre todo el de granadilla. Después de revisar la carta teniendo muy en cuenta la escasa cantidad de dinero que nos alumbraba y el tamaño de nuestro apetito decidimos obviar el piqueo e irnos directo al postre. Pedimos unos panzotti de plátano servidos con helado de vainilla que estuvieron espectaculares. Estos fueron los precios:

Jugo de fresa S/. 8
Jugo de granadilla S/. 12
Panzotti de plátano S/. 18

Definitivamente volveremos otro día, esta vez con tarjeta de crédito en mano y el estómago lo más vacío posible, para probar más de la carta.

Tabla
Calle Elías Aguirre 698 Miraflores

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lunes, abril 28, 2008

Review: Canta Rana

Hojeando una revista El Gourmet encontré el review de un huarique pescadero en Barranco: Canta Rana. Alguna vez había oído el nombre pero no tenía mayores referencias. El review lo pintó como un gran restaurante con pinta de hueco chelero, en la foto se nota su ambiente barranquino, tipo Juanito. Así que uno de esos tantos días de fin de semana que siempre nos quedan cortos propuse almorzar en Canta Rana.

Llegamos como a las 12:30, había un par de personas en el lugar. Hojeamos la carta y mientras nos decidíamos por el segundo (y el local se iba llenando) pedimos un tiradito de corvina y una jarra de chicha para empezar. El tiradito llegó rápido y estaba buenísimo, cosa que sólo se logra respetando la sencillez del plato y la frescura del insumo. De segundo pedimos una de las recomendaciones que aparecían en el review: Calamares rellenos a la Silva, dos calamares rellenos de langostinos y queso, empanizados y fritos, acompañados de arroz y salsa de champiñones. Espectacular. Tuve intenciones de comerme un suspiro pero, para variar, terminamos completamente llenos y salimos rebotando.

Este fue el detalle de la tacuen:

Tiradito de corvina S/. 27
Calamares rellenos a la Silva S/. 30
Jarra de chicha S/. 12

Canta Rana
Dirección: Génova 101, Barranco

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viernes, abril 25, 2008

El postrecito!

Después de almorzar con mis padres ese día en Tierra Norte sugerí pasar por Maga y comprar ahí postres para llevar. Compramos 2 turrones de chocolate, un crocante de manzana y un pie de limón para llevarle a Alvaro. A continuación dejo los precios por si se animan a visitar este lugar en donde venden postres muy buenos de estilo casero:

Turrón de chocolate S/. 5
Pie de limón S/. 5
Crocante de manzana S/. 4

Maga
Dirección: Benavides 1113 Miraflores

Y ya que estuve chequeando las boletas de nuestros últimos consumos, encontré la de L'Hermitage, una pastelería un tanto desconocida debido a su ubicación pero altamente recomendable. Fuimos ahí hace mes y medio aproximadamente, saliendo de una reunión que habíamos tenido en el CC Chacarilla. Son postres elaborados con técnica, realmente buenos. Los que comimos (uno de lúcuma y uno de maracuyá, no recuerdo los nombres) costaron S/. 6 cada uno.

L'Hermitage Traiteur
Dirección: Prolongación Av. Primavera 250 Tienda 149-150, CC Chacarilla, Surco
Teléfono: 3720407

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miércoles, abril 23, 2008

Review: Tierra Norte

Hablando de La Onceava el otro día, un compañero aprovechó el pánico y soltó la propaganda del restaurante de su amigo y paisano: Tierra Norte. Queda en la zona de los huariques de Barranco (a una cuadra de La Onceava y El Villano) así que lo puse en la lista de lugares por visitar un fin de semana.

Pronto se dio la oportunidad: Alvaro se fue a volar un sábado así que invité a mis padres a almorzar. Llegamos temprano y nos recibieron con la clásica canchita y un chilcano de pescado buenísimo. Tras una exhaustiva revisión de la carta (que tiene lo típico de todo restaurante piurano) nos decidimos por un sudado de pescado para mi papá y para mi mamá y yo: cebiche Tierra Norte, arroz con conchas y chicharrón de calamar. Los platos estuvieron bastante buenos, de tamaño promedio y buen precio.

Definitivamente es un sitio recomendable, aunque prefiero comer en Piura. :)

Agregado el 25 de abril de 2008:

En respuesta al pedido del amable lector de este blog que dejó un comentario, busqué la boleta para que si alguien se anima tenga una idea de los precios:

Sudado de pescado S/. 25
Cebiche Tierra Norte S/. 22
Arroz con conchas negras S/. 22
Jarra de chicha S/. 10
1/2 jarra de limonada S/. 5
Chicharrón de calamar S/. 15

Tierra Norte
Dirección: Prolongación Venegas 261 Barranco
Teléfono: 2526905

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Review: La Onceava

Hace ya más de un mes que fui por primera vez a La Onceava, pero diversos motivos me han mantenido alejada de los posts. Antes de viajar a Buenos Aires mis compañeros de chamba me llevaron a conocer La Onceava. Dados la efusividad con la que ellos hablaban cada vez que se mencionaba el nombre de esta super conocida cebichería, mi expectativa era inmensa. Los chicos de TSS cambiaron a Puntarenas por La Onceava, así que el restaurante tenía que ser realmente bueno. De saque, después de brindar con el pisco sour de cortesía, pedimos conchas negras pero nos dimos con la sorpresa de que estaban en veda. Luego de la multa que pagaron por los camarones era lógico que se cuidaran de las vedas. Pero eso no nos deprimió demasiado, pedimos un cebiche mixto para picar y un plato de fondo para cada uno: rocoto relleno de langostinos y tacu tacu crocante con salsa de mariscos para mis amigos y arroz con mariscos para mí. Todos los platos estuvieron buenísimos (y contundentes) y la relación calidad-precio excelente. Volvimos a la oficina con la promesa de volver cuando se levantara la veda de conchas negras.

Antes de que eso sucediera volvimos a La Onceava, esta vez éramos 4 y decidimos pedir igual número de platos distintos y unas cuantas chelas para amenizar el almuerzo. Los elegidos fueron cebiche de pescado y almejas, chaufa de mariscos, tacu tacu crocante (de nuevo!) y jalea mixta. Debo decir que esta vez quedé menos impresionada por el sabor, el chaufa por ejemplo me pareció bastante mediocre, sobre todo porque tenía cortes de mariscos que tranquilamente pueden ser considerados como sobras. El cebiche y la jalea estuvieron buenos pero no espectaculares. El tacu tacu sí es un caso aparte.

Igual pienso volver pronto para comer las tan esperadas conchas negras.

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martes, marzo 18, 2008

Chaos in motion (part 3/3)

Llegó el viernes, el día de Maiden. Algunos de nosotros compramos entradas para aprovechar nuestra estadía en Buenos Aires debido a Dream, pero muchos otros fueron exclusivamente por Maiden, incluyendo a Arturo, Carlos, Guillermo y su novia y un huevo de paraguayos que llegaron al hostel. Todos estaban emocionadísimos menos nosotros, en parte porque andábamos medio resfriados. Arturo fue a nuestro hostel, estuvimos conversando con él y Mauricio hasta que se dio cuenta de que había dejado el ticket en su hostel. Mauricio lo acompañó a recogerlo, después fueron al estadio a hacer cola. Nosotros decidimos almorzar tranquilos unos sánguches de jamón crudo y queso, luego descansamos hasta las 17:30 aprox. A esa hora y siguiendo las instrucciones que amablemente habían pegado en la pared del hostel tomamos el subte rumbo al estadio. En el subte había un huevo de gente de todas las edades con polo de Maiden así que fue fácil encontrar el camino al estadio una vez que bajamos en la estación. Llegamos al estadio como a las 18:30, pensando que para esa hora ya no habría cola (tal como sucedió en Santiago en el 2004), pero nos dimos con la sorpresa de que la mayor parte del público todavía no había entrado, la cola era inmensa. En un momento decidimos ponernos al final de la cola y tras caminar bastante nos dijeron que estábamos en la cola equivocada. Caminamos varias cuadras hasta llegar al inicio de la cola correcta. Luego caminamos varias cuadras (muchas, en realidad) hasta llegar al final de la cola, pasando un grifo y desembocando fuera de fábricas de aspecto semi abandonado.

Después de aproximadamente 30 o 45 minutos estuvimos dentro del estadio. A pocos metros de la entrada vimos a Alexis y Roberto, quienes nos indicaron dónde estaban los demás y dónde era el punto de encuentro acordado. Carlos, Arturo, Mauricio, Guillermo y su novia estaban justo delante de la consola. Julio andaba por las primeras filas y de Oscar nadie tuvo noticias. El estadio estaba lleno y seguía entrando gente. Alvaro y yo decidimos ir más a la izquierda y un poco más atrás, justo delante de los kioskos de comida (posición estratégica). Más tarde Mauricio se unió a nosotros previendo el aplastamiento del que serían víctimas los que estaban delante de la consola.

El concierto arrancó a las 20:30 (media hora después de lo estipulado en el ticket) con la banda de la hija de Harris. Arturo nos había dicho que era como Avril Lavigne pero más suave. Yo agregaría: con menos talento. Cuando por fin terminó su intervención bajaron los telones que cubrían la escenografía de Maiden y las palabras de Winston Churchill dieron inicio a Aces High. Era difícil ver, aun por la pantalla gigante, y más difícil aún mantenerse en un solo sitio. Esperamos un poco más y decidimos movernos más a la izquierda, exactamente frente a una de las pantallas. Este fue el setlist:
Aces High
2 Minutes to Midnight
Revelations
The Trooper
Wasted Years
The Number of the Beast
Run to the Hills
Rime of the Ancient Mariner
Powerslave
Heaven Can Wait
Can I Play With Madness?
Fear of the Dark
Iron Maiden
encore:
Moonchild
The Clairvoyant
Hallowed Be Thy Name

Para muchos fue el setlist ideal y coincido con eso. Pero preferí el concierto del 2004 en Santiago porque pude apreciarlo mucho mejor. Debieron haber elegido un estadio más grande y un escenario más alto.

Finalizado el concierto nos encontramos con todos en el punto de encuentro. Los que tuvieron la osadía de ir adelante aprendieron por experiencia propia que el público argentino no es como el peruano. A Arturo le robaron su billetera y cadena de oro. Salimos caminando con el mar de gente con polos de Maiden de los más variados diseños y calidades. El subte estaba cerrado, así que no quedó más opción que caminar con la espesranza de encontrar un bus que nos lleve al centro. Caminamos más de 20 cuadras parando ocasionalmente para tomar algo o esperar en alguna parada de bus hasta que por fin eramos los únicos metaleros a la vista y los taxistas nos acogieron en sus vehículos. Mauricio, Franc, Alexis y Roberto se fueron, para variar, a Plaza Serrano. Arturo, Carlos, Guillermo y su novia a sus hoteles y nosotros al hostel. Comimos unos sanguches y, dado que ya no me podían vender chela en el hostel por la hora, salimos un toque en busca de una Quilmes negra para saciar mi curiosidad (el veredicto fue el mismo que para la rubia). Alvaro comió una empanada medio fea y volvimos para descansar.

El sábado nos despertamos muertos pero mantuvimos los planes de ir al Parque de la Costa. Era mi quinta vez en Buenos Aires así que habría sido un crimen no conocerlo finalmente. Tomamos el tren en Retiro y llegamos sin problemas. Subimos a las dos montañas rusas "de verdad" y luego, cancheritos nosotros, a un juego que daba vueltas sobre su propio eje y sobre el eje de los brazos que lo sostenían. Bajamos con la presión en el suelo, sudando frío. Tuvimos que sentarnos un rato para reponernos y luego... fuimos a almorzar :) Comimos en un fast food de pastas que no estaba nada mal. Después entramos al laser shots que es igualito al laser quest del Daytona Park. Luego fuimos a los carros chocones e hicimos cola para los botes chocones y otra montaña rusa pero por la lluvia y la hora decidimos volver. Habíamos tenido la intención de ir al centro para hacer ngondro pero se nos hizo super tarde. Así que agotamos nuestros últimos pesos en comida (incluyendo por supuesto helado de Peppino di Nápole) y fuimos a descansar.

El domingo a las 3:30 nos despertamos para alistarnos y partir al aeropuerto. Llegamos a Lima a las 10:10, un par de horas después estábamos en nuestra ex casa, empacando todo para mudarnos a casa de mis suegros.

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Chaos in motion (part 2/3)

El martes, supuestamente, íbamos a ir al Sheraton, pero Oscar estaba preocupado por no poder entrar (debido al incidente de su ticket) y tener que comprar entrada de reventa. Mauricio tampoco estaba muy animado por gastar 75 pesos sin tener la seguridad de ver a Dream, así que el plan fue cancelado. Alvaro y yo almorzamos empanadas frente al hostel y dulces en una panadería. Estuvimos hueveando por ahí. Oscar fue temprano al Luna Park, para solucionar su problema. Mauricio fue a recoger a Franc, Alexis y Roberto que llegaron ese día y fueron también al Luna Park. Nosotros fuimos aparte y nos encontramos con Julio, haciendo cola para tribuna. Nos enteramos de que finalmente a Miguel no le quedó otra que comprar entradas en tribuna para el día anterior y ese día. Como en la primera fecha, las puertas se abrieron temprano. Esta vez nos sentamos en la misma fila 10 pero al lado derecho. El show empezó a las 20:15, los teloneros estaban musicalmente un poco mejor que los del lunes, en ropa mucho peor. Una hora después el semáforo estaba en ámbar. La introducción fue exactamente la misma... hasta el primer tema fue el mismo: Constant Motion. Confieso que sentí un poco de miedo de que vayan a repetir el setlist, aunque tratándose de Dream era imposible que hicieran una pendejada así. También repitieron The Dark Eternal Night del último disco, hubiera preferido que sea Forsaken pero en general no tengo quejas del setlist que se mandaron:
Constant Motion
Panic Attack
Blind Faith
Surrounded (nueva versión)
The Dark Eternal Night
solo de Ruddess
Lines In The Sand
I Walk Beside You
As I Am
The Ministry Of Lost Souls
encore:
medley (Trial Of Tears, Finally Free, Learning To Live, In The Name Of God, Octavarium)

Esta segunda fecha estuvo más feeling y con más solos que la primera (la versión nueva de Surrounded es espectacular), pero me quedo con la primera fecha. Terminado el concierto salimos, nos encontramos con los que andaban dispersos, tomamos las fotos de rigor y nos dirigimos una vez más a Plaza Serrano. Unas chelas y unas pizzas después, Alvaro y yo partimos a descansar y los demás, como es costumbre, se quedaron hasta las 7 del día siguiente.

El miércoles nos encontramos en Ticketek para recoger las entradas del concierto de Maiden. Después de eso partimos a Siga la Vaca en Puerto Madero. Pedimos varias jarras de gaseosa para los resaqueados y comimos como descosidos (sobre todo yo, que había hecho postraciones y ejercicio en la mañana). Oscar nos dio el alcance un poco después con su pata Luis que acababa de llegar de Lima y pidieron un par de botellas de vino. El clima estaba loquísimo, llovía unos minutos, luego paraba y salía sol y se repetía el loop. A eso de las 16, cuando no llovía, decidimos irnos caminando por el malecón, tomamos unas cuantas fotos y alguien por ahí dijo las palabras mágicas: "¿unas chelas?". Así que nos sentamos en Hooters y pedimos varias ofertas del happy hour. Alvaro y yo fugamos como a las 20 y los demás se quedaron adivinen hasta qué hora.

En la mañana del jueves, mientras desayunaba, recibí una llamada misteriosa. La voz aguardientosa al otro lado de la línea me dijo "Gaby, soy Oscar". En resumen, los botaron del hostel porque tuvieron una mecha con una de las encargadas. No me dijo el motivo pero me informó que en el nuevo hostel había lugar para más gente por si nos animábamos a mudarnos. Ya que estábamos instalados y con todo pagado, declinamos la invitación. Quisimos ir a almorzar a Las Cuartetas, una pizzería super famosa en Corrientes pero estaba repleta, así que fuimos a Güerrín, casi igual de famosa y también en Corrientes pero al otro lado de la 9 de Julio. También había mucha gente pero había mesas vacías, así que nos quedamos ahí. La comida no estuvo espectacular pero tampoco mala. Un poco más cara de lo que esperábamos. Luego partimos al jardín japonés. A pesar de la lluvia estuvimos ahí un buen rato, paseando y tomando fotos. Luego fuimos al centro budista. Ahí estaban Flor y Lucas, luego llegaron Axel y dos personas más. Conversamos un poco, hicimos 3 luces y fuimos a comer con Flor y Lucas. Nos llevaron a un restaurante en Corrientes, La Niña Bonita, donde se come buena carne. A pesar de que no tenía mucha hambre pedí un plato de carne y compartí un vino con Lucas. Pasamos un buen rato conversando y comiendo, luego fuimos a descansar.

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Chaos in motion (part 1/3)

Hace una semanita volvimos de Buenos Aires (para variar). Esta vez no se trató de chamba ni de budismo sino de nada más y nada menos que Dream Theater y, de pasadita, Iron Maiden.
Salimos de Lima el sábado 1 de marzo en la madrugada (casi casi terminando el viernes) cansados y super preocupados por la noticia que nos dio Carlos justo antes de partir: por instrucciones de la dueña de la casa donde vivíamos y funcionaba el centro budista, teníamos que desalojarla el 10 de marzo (el día de nuestro retorno). La solución evidente era que alguien haga la mudanza por nosotros y los elegidos fueron los padres de Alvaro, aunque ellos no se mostraron muy contentos con el asunto.

Así nos fuimos, con mil cosas en la cabeza. Hicimos escala en Santiago y llegamos totalmente exhaustos en medio de una lluvia que me hizo dudar si había llevado la ropa apropiada. Llegamos al hostel donde habíamos reservado habitación. La decisión de ir a un hostel y no a un hotel era obvia: las entradas habían subido demasiado con respecto a la primera gira de Dream en Sudamérica. En el 2005 pagamos 57 pesos por concierto y ahora 275 pesos (la primera fecha) y 220 pesos (la segunda fecha). Si a eso sumamos los 223 pesos del concierto de Maiden y lo multiplicamos por 2 veremos que era mandatorio ajustar los gastos de alojamiento y comida. Fuera de que los baños eran compartidos, el hostel resultó bueno, bonito y barato.

Luego de acomodarnos salimos a hacer un pequeño reconocimiento de la zona y buscar algo de almorzar. Fui con mi lista de restaurantes de 30 pesos o menos recomendados en la Guía Oleo. Pasamos por varios que estaban cerrados o ya no existían, hasta que nos cansamos de buscar y caímos en un restaurante de costo promedio que resultó bueno. Comimos una pizza y una ensalada. En la tarde descansamos un poco y fuimos a comprar provisiones (el hostel tenía cocina compartida).

Al día siguiente salimos como a la hora de almuerzo a buscar un sitio de comida "china" con tenedor libre a 11 pesos, del cual habíamos recibido un volante el día anterior. En la calle del restaurante entramos a un locutorio/kiosko a comprar un dulce y, por esas casualidades de la vida, Oscar estaba ahí. Su amigo Leo estaba hablando por teléfono tratando de solucionar un problema que tenía con el departamento que había alquilado. Oscar estaba totalmente cansado y sucedido. Lo acompañamos a dejar sus cosas al mencionado depa y partimos los 3 a probar el dichoso restaurante "chino". De entrada nomás el local se veía medio tela pero ya estábamos ahí. La comida era espantosa y, en su mayoría, no era china. La carne era de dudosa procedencia. Salimos, más que decepcionados, asustados por una inminente infección estomacal.

Ese día aprendimos 2 cosas:
1) En Buenos Aires hay una seria confusión entre lo que es chino y no lo es y entre lo chino y lo japonés (en un restaurante anuncian como "auténtica comida china" al tempura
2) Si quieres comer barato, come lo típico del lugar (en este caso, empanadas o pizza)

El resto del día lo pasamos haciendo compras y paseando por ahí. En la noche acompañamos a Oscar a comer unos panchos y pasamos por el hostel de Miguel (anecdóticamente llamado Downtown) para coordinar con él la ida al concierto (ya que yo tenía su entrada) pero no lo encontramos. Le dejamos una nota para que nos dé una llamada.

El lunes era el día esperado pero no se sentía como tal. Fuimos a caminar por ahí, le pegamos otra visita a Miguel sin suerte y regresamos al hostel. La idea era ir a tantear el Sheraton, a ver si teníamos la suerte de entrar y ver a los DT. Oscar me prohibió ir con polo negro así que no me quedó otra que ponerme un BVD plomo. Mauricio llegó al hostel (había llegado a Buenos Aires en la mañana) con un polo negro que no era de DT.

Fuimos al Sheraton y vimos una mancha de fans en el mismo sitio donde estuvimos nosotros en el 2005. Decidimos cambiar de estrategia y entramos por el café que está al costado de la entrada principal. Salimos por la puerta del café al lobby del hotel y nos interceptó un hombre de seguridad. Salimos por donde habíamos entrado con el rabo entre las piernas. Sin abandonar el espíritu aventurero, entramos por la puerta principal Oscar y yo. Alvaro se quedó afuera porque se sentía un poco mal. Le preguntamos a un recepcionista acerca de los buffets y entró Mauricio. El recepcionista sospechó enseguida (¿será por los tatuajes?) y nos preguntó muy amablemente si de casualidad no habíamos ido para ver al "grupo ese... Deep Purple creo... porque si es así, todavía el grupo no ha llegado". A lo que Oscar respondió "¿Pero Deep Purple no tocó ayer?". Estaba claro que el tipo estaba perdido y que Dream todavía no había llegado al hotel. Por supuesto que negamos que íbamos por ellos e insistimos en que queríamos ir al buffet. Nos indicó que podíamos ir a los restaurantes a preguntar, fuimos a chequear pero no había nadie que nos pudiera dar informes. Regresamos a la recepción, Mauricio salió del hotel y nosotros hicimos un poco más de patería con el recepcionista (hasta hablamos de cebiche). Finalmente averiguamos que el buffet costaba 75 pesos sin bebidas y prometimos volver al día siguiente.

De regreso hacia el centro fuimos a almorzar a La Gran Flauta. Comimos bastante, así que volvimos al hostel a descansar un poco. Mauricio contestó un mail de Miguel en el que pedía instrucciones para el encuentro, le indicó que nos encontraríamos en el Luna Park a las 17:00. Salimos como a las 16:00 hacia el local, fuimos caminando por la Av. Corrientes, cruzándonos con gente que también tenía polo de DT. Llegamos al Luna Park y, para variar, no había un solo afiche de Dream en el local. En cambio, un panel gigantesco anunciaba la próxima presentación de Marco Antonio Solís. Fuimos a la boletería para retirar los tickets, casi no había cola así que las tuvimos en la mano en unos pocos minutos. Nos estacionamos en la puerta indicada en los tickets para esperar a Miguel. Esperamos, esperamos, esperamos y nunca llegó. Finalmente entramos con la mayor tranquilidad... casi. Ya sentados en la fila #10 de la platea preferencial central volteamos a ver por qué Oscar se estaba retrasando. Vimos que el de seguridad señalaba hacia atrás, como si no lo dejara entrar. Mauricio fue a averiguar, el problema fue que Oscar entregó en la puerta el ticket para el martes y se lo partieron. Estaba preocupado por no poder entrar al día siguiente y fue a hablar con el supervisor para que le firme y selle el ticket partido.

Una vez cómodamente instalados me encontré con Rodrigo de TSS y su pata. Estaban en la fila de adelante y también tenían un amigo que no había ido al concierto. A las 20:15 arrancaron los teloneros. Era una banda de aspecto emo sobre la que, sinceramente, no quiero comentar. Tocaron unos 30 minutos y empezó la expectativa por ver a Dream. A las 21:15 el semáforo pasó de rojo a ámbar y se inició la música de Psicosis. La expectativa estaba al máximo y la gente se levantó de sus asientos, sin moverse de su ubicación, lo cual no habría sucedido en Perú. Con la luz verde retiraron el telón que separaba el espacio donde tocaron los teloneros de los equipos de Dream, se inició el videito con el recap de todos los discos y aparecieron los Dream, a pocos metros de nosotros, tocando Constant Motion. El sonido estaba alucinante, casi perfecto, muy superior al del 2005.

En el setlist hubo canciones que ya habían tocado en Chile, pero hubo varias sorpresas alucinantes. El setlist completo fue éste:
Constant Motion
Never Enough
Endless Sacrifice
The Dark Eternal Night
Home
Misunderstood
Erotomania
Voices
Forsaken
Take The Time
encore:
In The Presence of Enemies part I
In The Presence of Enemies part II

Al borde de las lágrimas y completamente satisfechos, salimos del Luna Park y nos dirigimos a Plaza Serrano. Nos sentamos en el segundo piso de un pub tranquilo, a tomar unas chelas y comer algo.

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miércoles, febrero 06, 2008

De paintball y monos

El sábado fuimos a jugar paintball con gente de mi chamba y gente del Citibank (amigos de Luis Enrique). Ellos ya habían ido hace como un mes pero no me pasaron la voz (¿estaremos hablando de separatismo hard-soft en el área de IT?). Para el segundo encuentro no sólo me pasaron la voz sino que me dejaron llevar a Alvaro.

Fuera del calor insportable - a quién se le ocurre jugar paintball en febrero, con un "chaleco" que en realidad es faja térmica encima del polo y un overall militar encima de la ropa - el juego estuvo chevere, aunque por ser primera vez no me moví mucho. Alvaro también estuvo cuidándose de las balas apertrechándose en las barreras traseras de su lado de la "cancha" y salió ileso siempre. Yo morí en dos de las tres rondas, las dos veces faltando poco para que se acabe el tiempo y las dos veces por disparos en la cara, que no sentí gracias a la máscara. En otra oportunidad probaré el dolor de recibir un impacto en alguna extremidad a corta distancia, ya que se ha oficializado el juego una vez por mes.

Terminado el juego cada quien partió por su lado. Yo quería almorzar pescado, para variar, así que le sugerí a Alvaro ir a "su" restaurante: La Isla del Mono (jajaja...). Queda en la cuadra 8 de San Martín, a una cuadra de la Av. Reducto. Tienen la carta en la puerta, así que tras una breve chequeada de precios entramos a probar. La atención es buenísima. Pedimos un tiradito del mono (pescado y pulpa de cangrejo), un tacu tacu del mono (con mariscos y milanesa de pescado) y una jarra de chicha. El tiradito no estuvo bueno pero tampoco malo-malo, digamos que debajo del promedio para el precio (20 soles). El tacu tacu era enorme, lo sirven en una especie de olla de barro chata. También costó 20 soles, por la cantidad creo que es un buen precio. Tenía pocos mariscos y la milanesa estaba un poco grasosa, aunque el sabor estaba bueno. Dejamos más de la mitad del tacu tacu para llevar y salimos repletos como cada vez que comemos fuera.

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